Epigenética y lactancia materna.



Cuando hablamos del estudio acerca de las funciones genéticas heredables, que no presentan cambios en la secuencia de los nucleótidos en el ADN nos referimos a la epigenética, me gustaría compartir la relación que tiene esta ciencia con la lactancia materna, ya que es bastante interesante lo que se ha encontrado en la composición de la leche humana (Castillo, 2019) (Corella, 2016). 

La epigenética estudia la actividad de un gen durante el desarrollo de un organismo y existen tres mecanismos que controlan la expresión de los genes a nivel molecular,  la metilación del ADN, alteraciones en las cadenas de aminoácidos de las histonas y las mediadas por microARNs (Cordero, 2014).

El mecanismo de los microARNs, juega un papel importante como silenciador o activador de genes en cualquier tejido, por lo que existe una hipótesis que la predisposición a ciertas patologías se encuentre mediado por este mecanismo epigenético (Bedregal, 2010). 

En un estudio realizado en el 2010, se demostró la presencia de microRNAs en la leche humana (LH) y en comparación con otros fluidos (sangre, orina, saliva y fluido cerebroespinal) era más abundante en la LH, también se probó que la capacidad de estas moléculas permaneció estable en condiciones muy ácidas, como el entorno gastrointestinal de un infante, es decir, que pueden ser absorbidas en el intestino.

Los principales microRNAS que se encontraron de la leche humana fueron los exosomas, que pueden aumentar el número de células T reguladoras Foxp3 + CD4 + CD25 + en los infantes y los miR-181 y miR-155, que son  conocidos por inducir la diferenciación de las células B.

De igual manera, se demostró que al pasar la leche materna por un proceso de almacenamiento, congelación-descongelación los microARNs no se desnaturalizaron, lo cual es nutricionalmente benéfico para los bebés hospitalizados y con bajo peso al nacer (Kosaka, 2010). 

Para concluir considero que, como profesionales en el área de salud, debemos conocer el impacto y los beneficios de la leche humana, tanto nutricional como molecularmente, con el fin de asegurar una lactancia materna exitosa y evitar los destetes temprano o innecesarios y mejorar no solo el estado nutricio del lactante, si no de las siguientes generaciones.

Como sabemos el desarrollo y crecimiento es fundamental durante las primeras etapas de vida y no es casualidad que la leche humana sea el fluido que tiene mayor cantidad de miRNAs, por lo tanto, con la lactancia materna se asegura que el desarrollo sea óptimo para los lactantes, además gracias a la herencia epigenética se tiene un impacto en futuras generaciones, ya que como se mencionaba anteriormente los miRNAs programan células y corrigen la activación de genes no benéficos para la salud.

Bibliografia:

Castillo-Hernández, K. G., Hernández-Caballero, M. E., López-Ibarra, M. J., & Martínez-Ezquerro, J. D. (2019). Introducción a la epigenética en las patologías.

Corella, D., Coltell, Ó., & Ordovás, J. M. (2016, October). Genética y epigenética de la obesidad. In Anales de la Real Academia Nacional de Farmacia (Vol. 82).

Cordero, P. (2014). Obesidad, nutrición perinatal y epigenética. cáncer, 1, 5.

Bedregal, P., Shand, B., Santos, M. J., & Ventura-Juncá, P. (2010). Aportes de la epigenética en la comprensión del desarrollo del ser humano. Revista médica de Chile, 138(3), 366-372. Kosaka, N., Izumi, H., Sekine, K., & Ochiya, T. (2010). microRNA as a new immune-regulatory agent in breast milk. Silence, 1(1), 7.

Autor: L.N. Diana Carrillo.