Diabetes y probióticos

La diabetes tipo 2 es una enfermedad que tiene muchos factores por los cuales se genera, dos de los más contundentes es tener una mala alimentación, ya sea en exceso y/o alimentos con bajo aporte nutrimental así como el sedentarismo, que es tener nula o baja actividad física, mismos que van generando sobrepeso, obesidad, principalmente en el área
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La diabetes tipo 2 es una enfermedad que tiene muchos factores por los cuales se genera, dos de los más contundentes es tener una mala alimentación, ya sea en exceso y/o alimentos con bajo aporte nutrimental así como el sedentarismo, que es tener nula o baja actividad física, mismos que van generando sobrepeso, obesidad, principalmente en el área abdominal. Existen otros factores como son, el hereditario (Principalmente por la familia paterna), por raza o etnia (ser latinoamericano), haber padecido diabetes en el embarazo para el caso de las mujeres o haber pesado al nacer más de 4 kg. Sin embargo se han considerado los factores de alimentación y ejercicio como los principales y los que están al alcance del paciente para mejorar y controlar dicho padecimiento.
Es conocido que se necesita un tratamiento médico, fármacos que ayuden a disminuir la glucosa alta en sangre, así mismo se recomienda aumentar los movimientos físicos evitando el sedentarismo, y de lo más importante, hacer cambios en la alimentación, para consumir cantidades adecuadas, alimentos apetitosos, saludables y apropiados para que la salud mejore.
Uno de los alimentos que a través de la historia de han reconocido como apropiados a la salud son las leches fermentadas, uno de los más populares es el yogurt. Ya desde principios del siglo pasado se descubrió que poblaciones que consumían este tipo de alimento tenían mejor salud y una vida más larga. Aunado a estos hallazgos se conocen las cualidades nutricionales de un alimento rico en proteínas, minerales como el calcio, vitaminas y microorganismos benéficos, estudiados en años posteriores.
En el transcurso de las investigaciones se descubrió que dichos microorganismos contenidos en las leches fermentadas pertenecen naturalmente al ambiente intestinal de las personas y que en situaciones de enfermedad existe una diferencia con las personas sanas en lo que hoy llamamos microbiota intestinal (antes llamada flora intestinal). Teniendo como conclusión que la administración de estos alimentos podía mejorar la salud y disminuir las enfermedades, entre las más estudiadas y con mejores resultados estuvo la diarrea.

Ya en la actualidad está por demás estudiado el efecto benéfico que ofrece al ser humano consumir en adecuada cantidad bacterias benéficas, llamadas probióticos, los cuales han demostrado en investigaciones de laboratorio y en personas que mejoran la salud y previenen enfermedades.
En primera instancia se ha encontrado que la microbiota intestinal entre personas sanas y personas que viven con diabetes es muy diferente(un desequilibrio muy alto), de igual forma con aquellos que padecen obesidad, con esto se disminuyen factores benéficos que proveen dichos microorganismo en el intestino, con tal carencia se va generando un daño constante, como es inflamación intestinal, aumento de bacterias nocivas, aumento de toxinas intestinales, alteraciones del sistema inmunológico, incremento de glucosa en ayunas y resistencia a la insulina, facilitando el aumento de peso y la diabetes. Esto se ha constatado en investigaciones, las cuales han utilizado ratones de laboratorio, el procedimiento ha sido el siguiente, toman microorganismos intestinales de ratones obesos y los colocan en intestinos de ratones delgados, con el tiempo esperado estos animalitos empiezan a acumular grasa y resistencia a la insulina con progresivo aumento de azúcar en sangre.

Se ha descubierto que ciertos microorganismos nocivos tienen la capacidad de consumir algunos elementos que por lo regular no digiere el cuerpo humano, (contenidos en la propia alimentación) teniendo por resultado mayor absorción de grasa por el cuerpo aumentando el tejido graso abdominal y visceral, aumentando el riesgo de enfermedad.

En caso contrario, mantener una microbiota intestinal adecuada provee al intestino sustancias benéficas que mejoran la salud del intestino, disminuyen bacterias putrefactivas, sustancias toxicas y sus efectos. Dicha modificación requiere de consumo constante de probióticos, alimentos ricos en fibra, consumo de agua natural, moderado o bajo consumo de proteínas, harinas refinadas y azucares.
Con esto no queremos decir que los probióticos son la cura a la diabetes, sin embargo se ha descubierto un papel coincidente entre el desequilibrio de la microbiota intestinal y esta enfermedad.

Se necesita comprender que en la diabetes el cuerpo está a expensas de que el paciente tenga un control de su tratamiento, adecuarse a los medicamentos, los horarios, los alimentos, el movimiento físico y sobre todo a tener mucho cuidado de no permitir incluir de forma continua y abundante los alimentos que no son saludables para dicha enfermedad, como son refrescos, jugos, golosinas, harinas, entre otros. Así mismo recibir una adecuada orientación por parte de profesionales. Todo esto debido a que la diabetes mal controlada es factor para que aparezcan complicaciones graves de la salud.

 

  • Autor:

L. N. Yolitzin Paniagua Alonzo

Educadora en Diabetes

 

Referencias: L.N  Y  E.D. Rafael Humberto Rivera Cedano, Difusión

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