Cambio de la Cultura Alimentaría en México

Hoy en día, es una cuestión preocupante como se ha transformado la Cultura Alimentaria de nuestro país, por esta razón, se abordará este tema, con el objetivo de crear conciencia a nuestros habitantes, fomentando los estilos de vida saludables y recordando las prácticas alimentarias tradicionales.
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Hoy en día, es una cuestión preocupante como se ha transformado la Cultura Alimentaria de nuestro país, por esta razón, se abordará este tema, con el objetivo de crear conciencia a nuestros habitantes, fomentando los estilos de vida saludables y recordando las prácticas alimentarias tradicionales.

Las costumbres, tradiciones, técnicas culinarias y métodos en la producción de alimentos de cierto país son aspectos que forman parte del concepto de Cultura Alimentaria, (Calderón E, 2017). En el año 2010, la UNESCO determinó como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a la cocina tradicional mexicana, considerándola como una de las gastronomías más diversas y ricas del mundo (Delgado, 2019).

La gastronomía tradicional de México comprende alimentos básicos funcionales como el maíz, fríjol y chile, así mismo, en la preparación de dichos elementos se añaden ingredientes como tomate, calabaza, aguacate, cacao y vainilla. Además, son utilizadas técnicas de producción y preparación alimentaria como la milpa, chinampa y nixtamalización (UNESCO, 2010).

Los alimentos funcionales que forman parte de nuestra dieta tradicional ayudan a mejorar nuestro estado de salud, al prevenir algunas enfermedades como problemas cardiovasculares, cáncer de colon, artritis, neurologías, cicatrices quirúrgicas y gota, además se caracterizan por tener considerables propiedades nutricionales, como:

  • Maíz: Alimento rico en calcio (aumenta con la nixtamalización), fibra, omega 6, tiamina (B1) y niacina (B3).
  • Frijol: Alto contenido proteico (hasta de un 70%), fibra, calcio, hierro, fósforo, magnesio, zinc, tiamina, niacina y ácido fólico (B9).
  • Chile: Fuente rica en Vitamina A y C, hierro y potasio.

Este proceso de transformación comienza en épocas muy remotas, desde la conquista, nuestra gastronomía se combinó con la cocina española, introduciendo alimentos europeos y asiáticos como el trigo, arroz, garbanzo, cerdo, oveja, leche, entre otros. En el año 1864, la cocina mexicana nuevamente, se vio influenciada por la cocina francesa y polaca, implementando las posadas, pastelerías, cantinas y pulquerías.

En las últimas décadas, ha surgido una de las modificaciones más preocupantes de la dieta nacional debido al incremento de alimentos económicos y de fácil acceso, como las bebidas azucaradas, productos cárnicos y alimentos industrializados ricos en jarabe de maíz, azucares y calorías (Delgado, 2019).

 

Por consecuencia, el consumo de los alimentos ya mencionados provocan severos problemas metabólicos, colocando a nuestro país en el primer lugar de prevalencia en Obesidad a nivel mundial, acompañado de un estilo de vida sedentario (Ibarra, 2016).

De igual manera, las técnicas de producción de víveres tradicionales se han sustituido por nuevos métodos de cultivo como el invernadero, volviendo al sistema agrícola cada vez más comercial, impactando el abastecimiento de suministros en diferentes regiones de nuestro país, lo cual afecta la Seguridad Alimentaria    (Housn, 2018).

Si bien, estos cambios en nuestra Cultura Alimentaria mexicana se han presentado por diversos factores como el desarrollo económico, crecimiento poblacional, preferencias alimentarias, la salud y nutrición, especialmente en localidades urbanas, los principales aspectos son:

  • Patrones en el consumo de víveres: Modificación en hábitos y prácticas alimentarias, ingresos, publicidad, factores nutricionales, psicológicos y culturales.
  • Estructurales y de oficio: Disminución en el Producto Interno Bruto, empleo agrícola, vínculo entre el campo y la ciudad.
  • Sistemas alimentarios: Modificación en almacenamiento, distribución y proceso de suministros.
  • Nuevas tecnologías: Creación de alimentos modificados genéticamente (SAGARPA, 2017).

En conclusión, este proceso transitorio en la cocina tradicional afecta a nuestra población mexicana, puesto que, se han sustituido alimentos y técnicas culinarias no saludables que contribuyen al padecimiento de enfermedades metabólicas y coronarías como el sobrepeso, obesidad, diabetes, cardiopatías, Tensión Arterial Alta, entre otros.

Por otro lado, el estado nutricio de nuestros habitantes está comprometido por el cambio en el sistema agrícola, al tener una Inseguridad Alimentaria cada vez mayor, causada por el desabastecimiento de alimentos en mayor en zonas rurales.

Bibliografía:

Cultura, O. d. (2010). Organización de las Naciones Unidas para la Educación de Ciencia y Cultura . Obtenido de Organización de las Naciones Unidas para la Educación de Ciencia y Cultura : https://ich.unesco.org/es/RL/la-cocina-tradicional-mexicana-cultura-comunitaria-ancestral-y-viva-el-paradigma-de-michoacan-00400

Delgado, Y. G. (2019). Salud y cultura alimentaria en México. Revista Digital Universitaria , 3-5.

Housn, F. E. (2018). Impacto de la producción de berries sobre el comportamiento alimentario en una población de Jalisco, México. Mexican Journal of Eating Disorders, 12-13.

Martínez, M. E. (Abril-Junio de 2017). Agricultura, Sociedad y Desarrollo. Obtenido de Agricultura, Sociedad y Desarrollo: http://www.scielo.org.mx/pdf/asd/v14n2/1870-5472-asd-14-02-00303.pdf

Ibarra, L. S. (2016). Transición Alimentaria en México . Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación, 164-165.

Rovirosa, J. E. (11 de Septiembre de 2017). Secretaria de Agricultura Ganadería, Desarrolo Rural, Pesca y alimentación. Obtenido de Secretaria de Agricultura Ganadería, Desarrolo Rural, Pesca y alimentación: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/255627/Planeaci_n_Agr_cola_Nacional_2017-2030-_parte_uno.pdf

  • Autor:

L. N. Diana Carrillo